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Este es el segundo que escribo
a uno vivo y no muerto.
Mas la explosión de tus colores,
de tus creaciones,
aun me mantienen en sigilo,
me mantienen despierto.
Tus colores son música,
ritmo inequívoco del alma.
Tan solo basta ver tus pinturas
con calma,
con paciencia,
buscar su entendimiento.
Tus formas son un misterio,
como lo es cada ALMUDENA
Tus trazos son sus calles
recientes, antiguas.
Un hermoso sortilegio,
no mundano de esta tierra,
sino de Dios y del cielo.
En ellos se siente la vida,
su belleza y su crudeza.
Las lágrimas por las cosas malas,
las risas por las buenas.
Lastima de aquel
que ose juzgarte por tu poco tiempo
o con ansia de riqueza.
Lastima de aquel que viendo tus pinturas,
no llegue a recorrer los caminos
que expones con inteligente sutileza.
Tal vez he sido un bendecido Almudena,
para descubrir a través de tu inspiración:
Al mundo, la mano de Dios,
al ser humano y su esencia.
José Luis del Rosario
Poeta
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Este es el segundo que escribo
a uno vivo y no muerto.
Mas la explosión de tus colores,
de tus creaciones,
aun me mantienen en sigilo,
me mantienen despierto.
Tus colores son música,
ritmo inequívoco del alma.
Tan solo basta ver tus pinturas
con calma,
con paciencia,
buscar su entendimiento.
Tus formas son un misterio,
como lo es cada ALMUDENA
Tus trazos son sus calles
recientes, antiguas.
Un hermoso sortilegio,
no mundano de esta tierra,
sino de Dios y del cielo.
En ellos se siente la vida,
su belleza y su crudeza.
Las lágrimas por las cosas malas,
las risas por las buenas.
Lastima de aquel
que ose juzgarte por tu poco tiempo
o con ansia de riqueza.
Lastima de aquel que viendo tus pinturas,
no llegue a recorrer los caminos
que expones con inteligente sutileza.
Tal vez he sido un bendecido Almudena,
para descubrir a través de tu inspiración:
Al mundo, la mano de Dios,
al ser humano y su esencia.
José Luis del Rosario
Poeta



